La Liga
El Barcelona echará toda la carne en el asador para tratar de cerrar el fichaje de Juan Guillermo Cuadrado en los próximos días, por lo que ante la inminente llegada del colombiano se ha convertido en una prioridad dar salida a Dani Alves. El brasileño termina contrato el próximo verano y aunque su intención es la de acabar su vinculación con la entidad azulgrana, desde la directiva culé estarían presionando para que acepte su marcha antes del próximo 31 de agosto, fecha en la que finaliza el actual mercado de fichajes.
Lo que hace unos meses, cuando terminó la pasada temporada, parecía fácil, se ha complicado más de lo esperado y en estos momentos es un problema para el club catalán. Descartada la opción de renovar al futbolista, debido a que tiene 31 años y su rendimiento ha bajado considerablemente, desde la secretaría técnica azulgrana trabajan para dar salida al lateral, ya que no quieren volver a perder un jugador a coste cero, además de poder ahorrarse la elevada ficha del zaguero para su última temporada.
Según una información recogida por el diario Sport, Dani Alves es consciente de que su etapa como azulgrana ha terminado, pero no piensa perdonar un solo euro al club catalán y de no llegar un equipo que le pague lo mismo que percibe en el Barcelona, seguirá hasta el próximo 30 de junio, aunque no vaya a contar con minutos, amenaza ésta con la que se estaría tratando de forzar su marcha.
Alves percibe actualmente 7 millones de euros netos por temporada y esa cifra no es asumible por ningún club europeo, al considerar que es un salario muy elevado para un futbolista que ya no es el que era y que además supera los 30 años.
