La Liga
La progresión de Álvaro Odriozola ha sido meteórica. En apenas año y medio ha pasado de jugar en Segunda División B con el filial de la Real Sociedad a fichar por el Real Madrid. Los que le conocen le definen como "una persona sencilla, humilde, trabajadora, con mucha personalidad y que siempre deja huella por dónde pasa".
El donostiarra es un portento físico y un jugador muy dotado técnicamente. Pero si hay algo por lo que destaca es por su velocidad. Puede subir la banda en pocos segundos. Ofensivamente recuerda a Carvajal y Marcelo. Le gusta llegar lo más arriba posible y sorprender a la zaga rival. Defensivamente ha mejorado mucho desde que debutó en Primera División con el equipo blanquiazul. No suele cometer errores y ofrece una gran seguridad.
Anímicamente, Odriozola tiene una personalidad de hierro y se crece en los grandes escenarios. El guipuzcoano intenta jugar igual todos los partidos sin importarle el rival. Siempre da el 100%. Por eso está considerado como uno de los carrileros con más proyección de Europa.
