El FC Barcelona se ha visto de la noche a la mañana con un posible caso de corrupción deportiva que marca un antes y un después en la historia del conjunto azulgrana, existiendo una serie de informes de la Agencia Tributaria en los que se refleja el pago de 1,7 millones de euros por parte del conjunto azulgrana a Enrique Negreira, entonces vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
A la espera de un castigo ejemplar
Ante este caso, la sombra de una sanción histórica sobrevuela el Camp Nou, pudiendo ir esta desde un castigo económico hasta un posible descenso administrativo a Segunda División, estableciendo el artículo 14 del Real Decreto sobre Disciplina Deportiva (1591/1992), publicado en el BOE el 19 de febrero de 1993. que la pérdida de categoría o descenso se puede producir por las "las actuaciones dirigidas a predeterminar, mediante precio, intimidación o simples acuerdos el resultado de una prueba o competición", quedando por tanto el Barcelona en el alambre a la espera de un castigo que veremos si termina llegando.