La Liga
Una de las imágenes más destacadas que dejó el último enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid en el derbi madrileño fue, sin lugar a dudas, la pitada que se llevó Antoine Griezmann al ser sustituido por Diego Pablo Simeone.
En el conjunto rojiblanco no gusta nada que el ariete francés esté dejándose querer por varios clubes, menos aún en la situación delicada en la que está el Atlético en la Liga y en la Champions League. El jugador sobre el terreno de juego tampoco está demostrando mucho en las últimas jornadas, dando la sensación de que ha perdido confianza en él mismo, y que las piernas le pesan a la hora de arrancar jugadas.
Todo ello puede ser el resultado negativo de una renovación, la de Griezmann, que no se debió de haber realizado el pasado verano. El Atlético buscaba que con dicha renovación se alejasen los rumores de una posible marcha del jugador, pero es el propio delantero quien sigue alimentándolos. Además, Griezmann siguió en el Atlético de Madrid por la sanción, más haciendo un favor que por deseo propio del jugador, y eso es algo que se nota bastante sobre el terreno de juego. El francés deberá revertir la situación cuanto antes, porque la afición del Atlético no perdona gestos de este tipo…
