La Liga
Diego López no ha llegado al RCD Espanyol para pasearse durante un año, ni para ver la vida pasar desde el banquillo. Todo lo contrario. El veterano guardameta gallego, con pasado en grandes clubs como el Real Madrid y el AC Milan, ha llegado al vestuario perico para jugar y para ganarse un puesto como fijo en los onces de Quique Sánchez Flores. Hace escasos minutos, en su presentación como nuevo jugador blanquiazul, ha querido mandarle una clara advertencia a Roberto Jiménez.
“Vengo para intentar jugar, en ningún caso mi intención es pasar un año de vacaciones en Barcelona”, ha afirmado el arquero de 34 años, tras ser requerido por sus intenciones en el Espanyol. “Quiero disputar el puesto, competir y jugar todos los partidos”, ha sentenciado el exportero del Madrid, en una clara declaración de intenciones.
Intenciones que no se alejan en exceso del plan que tiene el Espanyol con sus dos porteros. La idea de Quique, a corto plazo, es seguir contando con Roberto, su guardameta de máxima confianza. No obstante, el exjugador del Atlético de Madrid acumula ya dos errores en Liga que han costado dos goles, por lo que el técnico madrileño no descarta alinear a Diego en pocas jornadas.
