La Liga
Sergio García se ha convertido esta mañana en nuevo jugador del RCD Espanyol. Bueno, más bien se ha convertido de nuevo en jugador perico, ya que resulta imposible de obviar que el delantero catalán fue el capitán blanquiazul entre 2010 y 2015. A sus 34 años, el goleador barcelonés regresa para darle al equipo aquello que le falta: liderazgo.
Y es que el Espanyol de Quique Sánchez Flores ha evidenciado durante todo el año el mismo problema. A pesar de haber mejorado mucho respecto a cursos anteriores, al primer equipo blanquiazul le ha faltado algo de pasión, de emoción, de liderazgo. Cualidades que, en contadas ocasiones, sólo han demostrado tener David López y Gerard Moreno, entre otros pocos.
Así pues, que nadie piense que ‘Falete’ viene para ser diferencial, -probablemente ni siquiera para ser titular-, sino para ser el perfil de jugador ‘de club’ con capacidad para cargarse el equipo a la espalda y decantar partidos en pocos minutos. Para eso vuelve Sergio García.
