La Liga
El seleccionador nacional Robert Moreno dio ayer la lista para los próximos compromisos oficiales, una convocatoria en la que no figuraba el nombre de Iago Aspas. Lo preocupante es que esta ausencia no resulte alarmante ni sorprendente, ya que el inicio de temporada del gallego no está siendo el que nos tiene acostumbrado, aunque es cierto que se trata de un jugador diesel que siempre mejora con el paso de las jornadas.
Aspas se ve un poco engullido por la dinámica del Celta. El conjunto vigués parecía haber fichado bien, especialmente en la parcela ofensiva, pero Escribá no consigue hacer que las piezas se conjunten y la derrota en Eibar dejó al técnico muy tocado. También salió señalado el propio Aspas, tras fallar un penalti que no obstante él mismo había forzado. Se hace raro ver la tabla de goleadores y que a estas alturas el jugador de Moaña siga inédito, rodeado de talentos como Brais, Mina, Rafinha o Dennis.
Además, cuando Aspas no está bien, tiende a desesperarse y recibir amonestaciones por sus continuas protestas que le acaban sacando del partido y no suponen una señal positiva para un equipo que sigue dependiendo de él. A nivel táctico, su sequía se puede explicar por la posición que ocupa, más lejana a la portería y sin un Maxi Gómez que hacía ese trabajo oscuro que ahora se empieza a valorar en el cuadro celeste.
Sin embargo, cualquiera que le conozca sabe que saldrá de este bache más pronto que tarde, volviendo a ser determinante y peleando un puesto en la Eurocopa. Aspas es un delantero total, que asiste, remata y se fabrica sus propios goles y jugadas. Por ahora hombres como Gerard Moreno, Loren u Oyarzabal están por delante en la pelea por el zarra, pero en cuanto se descuiden, Iago volverá a estar ahí.
