Desde esta semana, cualquier club que quiera fichar a un jugador pagando la cláusula de rescisión le será más económico. Anteriormente, este pago estaba sujeto a al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), ya que el futbolista que abonaba la cantidad necesaria tenía la residencia fiscal en España el año en que se producía la transacción. Así pues, abonar la cláusula estaba sujeta a un coste superior, debido al 48% que había que abonar de más. A partir de ahora, según la Dirección General de Tributos, no existirá este ‘sobrecargo’.
Por esta razón pagar la cláusula de un jugador podía salir mucho más cara que lo que podía parecer en un principio. Con tal de no tener que pagar los elevados tributos, hay equipos que preferían negociar un precio con el club en el que militaba el jugador que deseaban, para no tener que pasar por Hacienda. Un caso conocido, tal como indica Mundo Deportivo, es el vivido con Thiago Alcántara y el Bayern de Munich. A pesar de tener una cláusula de rescisión con el Barcelona de 18 millones, el conjunto bávaro decidió pagar 25 por el jugador y olvidarse de tener que tributar sobremanera.
Sin el IRPF, contratar un jugador por la vía de la cláusula de rescisión se ha convertido en la operación con menos restricciones impositivas, ya que tampoco cuenta con la carga del IVA. El pago del jugador de la cláusula a su equipo para romper su relación laboral se considera una indemnización, por lo que no cuenta con IVA.