La Liga
El Real Madrid ya trabaja en lo que será su futuro inmediato. Con la llegada de Xabi Alonso al banquillo blanco, el club está perfilando los movimientos estratégicos de cara al verano de 2026.
Dos nombres aparecen en la primera línea de la agenda: Nico Paz e Ibrahima Konaté, operaciones que avanzan con paso firme y que podrían reforzar de manera notable la plantilla en diferentes zonas del campo.
El joven argentino, formado en Valdebebas y actualmente cedido, tiene una cláusula de recompra cercana a los 9 millones de euros, una cifra que en Chamartín consideran más que asumible para un talento que promete ser diferencial en el centro del campo. Su progresión ha sido constante en los últimos meses y, a sus 21 años en 2026, podría convertirse en una pieza clave para dar continuidad al proyecto de renovación iniciado por el club.
Nico Paz y Konaté serán los primeros, pero el Real Madrid espera cerrar cuatro fichajes
En paralelo, la situación de Konaté resulta aún más atractiva desde el punto de vista económico. El defensor francés, que quedará libre a partir del 1 de enero de 2026, encaja a la perfección en las necesidades de la zaga blanca. Su juventud, experiencia en la élite y la posibilidad de llegar como agente libre convierten esta operación en una auténtica ganga de mercado. La dirección deportiva entiende que fichar a un central de este calibre sin coste de traspaso es una oportunidad difícil de dejar escapar.
El Real Madrid también se mantiene alerta en otras posiciones. Dependiendo de las salidas, sobre todo en defensa, no se descarta la llegada de otro zaguero. Los contratos de Alaba y Rüdiger expiran en junio de 2026 y, con ambos futbolistas acercándose al tramo final de sus carreras, el club podría decidir apostar por un relevo generacional.
Por otra parte, según se cuenta en DefensaCentral, Xabi Alonso considera vital incorporar un centrocampista de primer nivel. En la lista de deseos figuran nombres como Vitinha (PSG) o Alexis Mac Allister (Liverpool), dos futbolistas con el perfil ideal para aportar frescura, calidad y equilibrio en la medular. El vasco sabe que el club no siempre podrá satisfacer todas sus peticiones, pero hasta ahora su opinión está teniendo un gran peso en las decisiones deportivas.
En el pasado mercado, Florentino Pérez y José Ángel Sánchez ya demostraron que la confianza en el nuevo entrenador es total. Varias de sus recomendaciones se materializaron en fichajes estratégicos, confirmando que la dirección está dispuesta a invertir para mantener a la plantilla entre las mejores del mundo. El plan es claro: fortalecer cada línea poco a poco para iniciar un nuevo ciclo ganador.

El ambiente en Valdebebas es de optimismo. La plantilla actual combina jóvenes talentos con futbolistas consolidados, y la idea es que con el paso de las temporadas se produzca un relevo natural. Los próximos dos años serán claves para asentar los cimientos del proyecto de Xabi Alonso, que todavía necesita tiempo para implantar sus ideas tácticas y su exigente preparación física.
El legado de Carlo Ancelotti dejó una base sólida, pero con un estilo muy distinto al que quiere imponer el nuevo técnico. El proceso de adaptación requiere paciencia, tanto por parte del club como de los aficionados. No obstante, la visión de futuro está clara: rodear a figuras como Bellingham, Vinícius y Rodrygo de una estructura competitiva que permita luchar cada temporada por la Champions League y LaLiga.
El regreso de Nico Paz y la llegada de Konaté son señales inequívocas de que el Real Madrid no descansa en su búsqueda de la excelencia. El club blanco no solo mira al presente, sino que planifica con inteligencia el futuro para seguir siendo referencia mundial. Todo indica que el verano de 2026 marcará un antes y un después en la evolución del proyecto de Chamartín.
