UEFA Champions League
FC Barcelona inicia el año 2026 con un escenario poco habitual en los despachos de la entidad. Por primera vez en mucho tiempo, el club arranca el nuevo curso natural con dos jugadores del primer equipo en condiciones de negociar libremente su futuro:
Robert Lewandowski y Andreas Christensen. Ambos finalizan contrato el próximo 30 de junio y ya pueden escuchar ofertas sin necesidad de pasar por la dirección deportiva.
La situación rompe con la política marcada por Joan Laporta, que había evitado llegar a enero con futbolistas importantes a meses de quedar libres. Sin embargo, las circunstancias deportivas y contractuales han convertido estos dos casos en excepciones que obligan al club a reflexionar con calma.
FC Barcelona pendiente del futuro de Robert Lewandowski
El caso de Robert Lewandowski es el más mediático. A sus 38 años, el delantero encara la recta final de su carrera con un futuro completamente abierto. Su continuidad en el FC Barcelona no está descartada, pero dependerá exclusivamente de la voluntad del club y del rol que le quieran otorgar la próxima temporada.
Pese a los problemas musculares que le han acompañado en este inicio de curso, Lewandowski sigue ofreciendo cifras respetables. Suma ocho goles en 18 partidos oficiales entre LaLiga y Champions, siendo el segundo máximo goleador del equipo. Sin embargo, su protagonismo ha disminuido respecto a temporadas anteriores.
El polaco ha sido superado en impacto por Ferran Torres, actual pichichi del equipo con 13 tantos y más minutos como titular. Esta realidad deportiva ha generado dudas internas sobre si apostar por una continuidad que, en cualquier caso, debería ser en condiciones distintas a las actuales.
Fuera del FC Barcelona, los cantos de sirena ya se escuchan con fuerza. Tanto la MLS como Arabia Saudí están dispuestas a ofrecerle un contrato de alto impacto económico. El propio Lewandowski ha dejado claro que su decisión final dependerá de si el club sigue confiando en él.
Andreas Christensen, una renovación marcada por la lesión
La situación de Andreas Christensen es radicalmente distinta. El central danés parecía tener un futuro incierto por su escasa participación, incluso viéndose superado por soluciones improvisadas en defensa. Sin embargo, su escenario cambió de forma drástica tras sufrir una grave lesión de rodilla.
La rotura del ligamento cruzado anterior, que podría dejarle fuera lo que resta de temporada, ha condicionado por completo su posición en el mercado. Christensen acaba contrato, está lesionado y su valor deportivo ha quedado en suspenso a corto plazo.
En este contexto aparece la figura de Laporta, que valora un gesto institucional con el jugador. En el FC Barcelona se estudia ofrecerle una renovación muy a la baja, más simbólica que estratégica, para no dejarle desprotegido durante su recuperación.
Actualmente, Christensen se encuentra en el tercer escalón salarial del vestuario, con una ficha cercana a los seis millones netos. Esa cifra está muy lejos de lo que el club estaría dispuesto a asumir ahora, lo que obligaría a una renegociación profunda.

El Mundial como factor decisivo
El gran objetivo de Christensen es llegar al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. Aunque lo haría muy justo a nivel físico, el danés prioriza estar disponible con su selección. Esa ambición podría condicionar su decisión final.
Si el jugador antepone el Mundial a una recuperación completa, el FC Barcelona podría replantearse la oferta. En ese caso, Christensen debería explorar opciones lejos del club, siempre que el mercado siga respondiendo tras su lesión.
Dos decisiones que marcarán el rumbo del FC Barcelona
El FC Barcelona no tiene prisa. Tanto el futuro de Robert Lewandowski como el de Andreas Christensen se decidirán en los próximos meses, cuando el club tenga una visión más clara del rendimiento deportivo, el estado físico y el contexto económico.
Ambos casos reflejan un momento de transición. El club busca equilibrio entre competitividad inmediata y planificación a medio plazo. El desenlace de estas dos situaciones será una señal clara del rumbo que quiere tomar el FC Barcelona en esta nueva etapa.
El Barcelona se está pensando seriamente la salida de estos dos jugadores dado que supondrían un ahorro enorme en cuanto a salarios, de momento las cosas no están decididas del todo y no está cerrada ninguna puerta.
