La Liga
Como es sabido desde hace tiempo, el Real Madrid buscará este verano reforzar su plantilla con la llegada de jugadores de primer nivel con los que poder dar un salto de calidad tras una de las peores temporadas que se recuerdan en el Bernabéu en los últimos años.
Dos de esos jugadores son Neymar y Mbappé, ambos del Paris Saint Germain, cuyos traspasos pasarían a ser los más caros de la historia del fútbol, algo que el club blanco no puede permitirse, o mejor dicho, la UEFA no le deja permitirse debido a la existencia del famoso Fair Play Financiero.
Y es que la nueva normativa económica obliga a los clubes europeos a tener como máximo 100 millones de euros de déficit entre gastos e ingresos, lo que obligaría al Madrid a vender jugadores por valor 400 o 500 millones únicamente para hacerse con estos dos jugadores, descartando así la llegada de otros como Eriksen, Mendy o Jovic entre otros, obligando esta situación al club blanco a decidirse por uno de ellos, o incluso aplazar su llegada hasta el verano de 2020.
