La Liga
La Real Sociedad atraviesa un momento delicado en el inicio de temporada. El arranque en Primera División está siendo más que decepcionante y ha colocado a Sergio Francisco bajo un escrutinio que crece jornada tras jornada.
Tras cinco partidos, el equipo txuri-urdin apenas ha sumado dos puntos de quince posibles, con un balance que ha encendido las alarmas tanto en el vestuario como en la grada de Anoeta.
No ha salido bien la apuesta de la Real Sociedad en Sergio Francisco
La situación ha generado dudas sobre la continuidad del técnico de Irún, que todavía no ha saboreado la victoria en la máxima categoría. El mal rendimiento colectivo ha sido señalado por los propios jugadores, como Brais Méndez, que tras la última derrota contra el Betis en La Cartuja no dudó en alzar la voz: el equipo entra mal a los encuentros, compite a ráfagas y carece de intensidad para sostener los partidos durante los 90 minutos.
El dato es demoledor. Este es el peor arranque liguero de la Real desde su regreso a la élite en 2010 y el tercero más flojo del siglo XXI. Solo en las temporadas 2001/2002 y 2006/2007 se registraron inicios peores, siendo en esta última cuando se produjo un descenso doloroso a Segunda. Los antecedentes pesan, y en el entorno donostiarra existe el temor de que la historia pueda repetirse si no hay una reacción inmediata.
Según cuenta EstadioDeportivo, en el club todavía confían en que Sergio Francisco logre reconducir el rumbo, aunque la paciencia en el fútbol profesional suele ser limitada. La Real ha demostrado en los últimos años que no acostumbra a tomar decisiones apresuradas, pero el calendario no ayuda. Este miércoles llega el Mallorca a Anoeta, un choque que se ha convertido en una auténtica final para el entrenador. Y pocos días después, nada menos que el Barcelona, un rival de máxima exigencia que pondrá a prueba la capacidad de respuesta del proyecto.
Las declaraciones del propio técnico tras el duelo ante el Betis muestran autocrítica, pero también la necesidad de un giro radical: “El equipo ha encajado demasiados golpes a nivel emocional, nos falta confianza y continuidad en el juego”. Un discurso sincero que refleja la dificultad del momento, aunque sin esconder que solo los resultados podrán salvarle.
La realidad es clara: Sergio Francisco dispone de dos balas para revertir la crisis. Si no llega un triunfo convincente frente al Mallorca, y si el papel contra el Barcelona vuelve a dejar dudas, la directiva podría tomar medidas drásticas. La afición comienza a impacientarse y el vestuario ya ha dejado caer mensajes de aviso.
La presión se multiplica y Anoeta espera una reacción inmediata. La Liga no concede treguas y el margen de error es mínimo. O el equipo despierta en los próximos días o la etapa de Sergio Francisco en el banquillo de la Real Sociedad podría tener un final prematuro.
