La Liga
La última hora del Real Madrid revela un problema de convivencia futbolística entre Vinicius Junior, extremo brasileño de 26 años, y Kylian Mbappé, delantero francés de 27 años. Según ha informado Mario Cortegana, ambos mantienen una buena relación personal, pero su competencia dentro del campo está afectando al funcionamiento del equipo. Algunas voces conocedoras de Valdebebas consideran que la solución definitiva podría pasar por la salida de uno de los dos.
La información apunta a que los futbolistas se comparan constantemente, incluso en sus responsabilidades defensivas. Esta situación supone uno de los principales desafíos para José Mourinho, que busca una fórmula para aprovechar el potencial ofensivo de ambos sin perjudicar el equilibrio colectivo.
El problema no es nuevo. Desde la llegada de Mbappé en 2024, diferentes entrenadores han intentado encontrar un sistema que permita explotar las cualidades del francés y del brasileño. Sin embargo, las dificultades persisten en el comienzo de la temporada 2026/27.
El Real Madrid tiene un problema de fútbol y de ego con Vinicius y Mbappé
Según explica Mario Cortegana, las fuentes consultadas dentro del Real Madrid descartan que exista una enemistad personal entre ambos futbolistas. El conflicto aparece cuando tienen que compartir responsabilidades y adaptar sus movimientos a las necesidades del equipo.
‼️ OJO con esta INFO de @MarioCortegana: "Vinicius y Mbappé no es que se lleven mal o se odien, pero se comparan en todo. Si uno no defiende, el otro tampoco" Y más afirmaciones que han salido desde Valdebebas en los últimos meses: "El problema no se resolverá hasta que se marche uno de los dos" "Es un problema de fútbol y de ego, pero sobre todo de fútbol"
— Madrid Sports (@MadridSports_) October 10, 2026
Una de las cuestiones que más preocupa es su comportamiento sin balón. Según el periodista, dentro de Valdebebas existe la percepción de que los dos condicionan su esfuerzo defensivo a lo que hace el otro, provocando situaciones en las que ninguno participa suficientemente en la presión.
Esta circunstancia tiene consecuencias tácticas. Cuando Vinicius y Mbappé permanecen descolgados, el resto del equipo debe cubrir más espacios durante las transiciones defensivas, algo que complica la recuperación del balón y aumenta las exigencias sobre los centrocampistas.
Las diferencias también aparecen en ataque. Aunque Mbappé parte habitualmente desde posiciones centrales, ambos tienden a buscar situaciones por el sector izquierdo. Esto provoca coincidencias en determinadas zonas y dificulta repartir las responsabilidades ofensivas.
Los números muestran además una diferencia de rendimiento en el arranque de la temporada. En los primeros ocho partidos, Mbappé registró ocho goles y dos asistencias, mientras que Vinicius acumuló un gol y tres asistencias.

En el Real Madrid creen que la salida de uno podría solucionar el problema
La conclusión más significativa de la información de The Athletic procede de una fuente con conocimiento del funcionamiento del equipo. Su valoración es que las dificultades estructurales podrían mantenerse mientras Vinicius y Mbappé continúen compartiendo protagonismo ofensivo.
Se trata de una opinión trasladada al periodista, no de una decisión adoptada por la directiva. Actualmente, no existe confirmación de que el Real Madrid haya puesto en venta a ninguno de los dos jugadores como consecuencia de esta situación.
Por ahora, José Mourinho mantiene su intención de contar con ambos. El entrenador considera que pueden decidir partidos y trabaja para mejorar su distribución sobre el terreno de juego, especialmente durante los contraataques y en las fases defensivas.
El técnico ha introducido ajustes en el 4-2-3-1, buscando que los delanteros protejan determinados espacios sin acumular un desgaste que reduzca su participación ofensiva. También pretende evitar que ambos coincidan continuamente en el mismo sector.
El siguiente examen llegará en los compromisos de octubre, con el enfrentamiento ante el Villarreal y el posterior Clásico contra el FC Barcelona. Mourinho tendrá que comprobar si sus ajustes permiten mejorar la conexión entre los dos delanteros, mientras el Real Madrid sigue sin plantear públicamente una salida como solución al problema.
