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Arda Güler ha dado un paso adelante en el Real Madrid y se ha consolidado como una de las piezas más determinantes del once de Xabi Alonso. El mediapunta turco, de apenas 20 años, ha pasado en cuestión de meses de ser un proyecto ilusionante a convertirse en una realidad incontestable.
Arda Güler, clave en el Real Madrid de Xabi Alonso
Su evolución es el reflejo de un futbolista con un talento natural extraordinario, que ahora suma madurez y confianza. En este inicio de temporada, el joven otomano se ha erigido como el auténtico motor creativo del equipo. Tal y como cuenta DefensaCentral, con visión, pausa y precisión en el pase, ha asumido el rol de organizador y ha demostrado que puede ser tan influyente como Mbappé, quien llegó como el gran fichaje estelar. Lo más relevante es que Xabi no duda: siempre que puede, lo incluye en la alineación titular.
Durante las dos últimas campañas, con Ancelotti, su protagonismo había sido limitado. El italiano le veía como un recurso en banda derecha, una zona en la que el turco nunca se sintió cómodo. Sin embargo, bajo las órdenes del actual entrenador, ha encontrado su espacio natural: la medular. Allí explota su capacidad para dar sentido al juego, conectar con los delanteros y ofrecer soluciones entre líneas.
El club siempre creyó en él, incluso cuando las circunstancias no le acompañaban. Ahora, la apuesta está dando frutos. Con la confianza plena del cuerpo técnico y de la plantilla, Güler transmite seguridad y personalidad sobre el césped. Su proyección parece ilimitada: tiene calidad, inteligencia táctica y una capacidad de adaptación que pocos jugadores de su edad poseen.

No es solo su rendimiento, también su actitud. El turco se siente feliz en Madrid, consciente de que está en un club donde puede marcar época. El contraste con la etapa anterior es evidente: de la incertidumbre ha pasado a la certeza de ser una pieza vital.
El futuro inmediato promete más retos. La llegada de Jude Bellingham podría modificar ligeramente su posición, acercándole o alejándole del área según las necesidades tácticas. Sin embargo, la idea del cuerpo técnico es clara: Arda seguirá siendo uno de los indiscutibles. Para un equipo que siempre busca la excelencia, tener a un talento así en crecimiento constante es un lujo.
Güler ya no es una promesa, es una realidad. Su impacto es visible en cada partido y sus números empiezan a reflejarlo. En Chamartín están convencidos de que será uno de los nombres que marquen la década. Xabi Alonso lo sabe y lo disfruta. Hoy, el turco es sinónimo de presente y, sobre todo, de futuro.
