La Liga
Munir El Hadaddi está demostrando que el Sevilla no se equivocó al confiar en él durante el pasado mercado de fichajes de invierno ya que a pesar de haber comenzado con dudas su aventura hispalense, ahora se ha convertido en un fijo para Joaquín Caparrós. El FC Barcelona lo quería renovar a la baja, buscando más una venta que el rendimiento de un atacante de 23 años, mientras que el club andaluz le puso un contrato importante por delante, con un proyecto deportivo seductor y se decidió por la segunda opción.
Precisamente fue Joaquín Caparrós el principal valedor de un jugador que necesitaba cambiar de aires e hizo todo lo posible, como director de deportes andaluz, para que el hispano-marroquí recalase en su club. Sus primeros partidos con Pablo Machín en el banquillo no fueron muy esperanzadores pero desde el cambio en el banquillo de Nervión, apostando el club por Caparrós como técnico el más favorecido ha sido él, quien se ha convertido en una pieza clave para el técnico de Utrera gracias a sus goles y asistencias en los últimos encuentros.
