FC Barcelona: El mejor partido, el mismo desenlace

El conjunto blaugrana perdió en los últimos minutos contra el Athletic Bilbao y quedó eliminado de la Copa del Rey

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El FC Barcelona, en una de sus mejores versiones colectivas en el último tiempo y la mejor desde que comenzó la era de Quique Setién en el banquillo, no pudo contra el Athletic Club de Bilbao que, con un gol de Iñaki Williams en el descuento, cerró su clasificación a las semifinales de la Copa del Rey. El conjunto blaugrana, que pese a dominar no pudo batir a un gran Unai Simón (tres paradas importantes durante todo el partido), tuvo un comportamiento colectivo aceptable hasta el punto de que solo le faltó efectividad en el último tramo para poder superar su rival y sellar su clasificación.

Y es que, como está ocurriendo últimamente, el FC Barcelona no está teniendo esa pizca de suerte necesaria para terminar de finiquitar las victorias porque, pese a no tener un centro delantero nominal en la plantilla debido a la lesión de Luis Suárez y a la mala gestión de la directiva en el mercado invernal de fichajes, contar con Antoine Griezmann y Lionel Messi (dos de los mejores definidores del mundo) debería darte la suficiencia necesaria para poder marcar la diferencia sin la necesidad de tener una referencia natural en el área.

Las estadísticas son claras: El FC Barcelona disparó 11 veces de las cuales solo cinco fueron a portería y tres fueron oportunidades claras que terminaron fallando sus atacantes que, en días normales, terminan anotando con facilidad. De los disparos antes mencionados, nueve fueron dentro del área es decir que consiguieron llevar la pelota al área y poder terminarlas pero, como mencionamos previamente, no se estuvo certero en el último tramo.

Por otro lado, más allá de los disparos, el conjunto balugrana dominó el partido con suficiencia a partir de la buena circulación de la pelota, buena presión para neutralizar la salida del rival y el regate (17 efectivos) de sus piezas desequilibrantes que generaron ventajas contantemente, encerrando a su rival en su propia cancha y limitándolo a tener que salir con balones largos a sus centro delanteros. En la mejor noche del Barcelona de Quique Setién, lastimosamente, el partido tuvo el mismo desenlace que está teniendo el conjunto blaugrana en la última época y es que, en los momentos importantes, siempre se cae ante el empuje del rival. Un nuevo golpe para un plantilla que, después de mucho tiempo, necesita una victoria importante para terminar de dar ese paso final y poder salir de esa dinámica negativa que está envolviendo al equipo en estos últimos años.

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