Jonás, El “soldado” sin patria

Tiene mejor rendimiento que jugadores mucho más caros

Es curioso como la afición del Valencia ensalza ídolos a la mínima de cambio y hunde a jugadores de su propio equipo, cuando menos te lo esperas. De hecho, eso es lo que ha pasado estas últimas semanas con el brasileño Jonas Gonçalves Oliveira, “Yonas” como gustan de llamarlo varios periodistas que no han buscado ni como se pronuncia su nombre en la Wikipedia.

Este no es un artículo pro Jonas ni anti Soldado. Tampoco lo es para ultrajar el honor de una afición valencianista que se deja el dinero en su pase anual, que no la garganta.

Sólo quiero decir a viva voz que yo soy “Yonasista”, a pesar de poder ser impopular a partir de ahora, a que me nieguen el paso en las discotecas de la capital del Turia (porque el brasileño es de los pocos no habituales en dichos lugares, por lo tanto, no interesa una estancia muy larga en esta bonita ciudad) y contrariamente a muchos de, los “mal llamados” periodistas, que alaban el valencianismo del capitán, contraindicando la extranjería del Sudamericano como uno de los contras para que triunfe en el equipo “Che”.

Soy “Yonasista”, repito, porque tiene una calidad que desborda, porque tiene más gol de lo que vemos, porque se adapta a lo que el entrenador considera, porque crea en la zona de los tres cuartos y de ello se aprovechan sus compañeros, porque no levanta la voz, porque no se le ve implicado en borracheras-multas de régimen interno-pérdidas de carnet de conducir-…

Soy “Yonasista” porque costó poco más de 1 millón de euros, frente a los 10/12 de Soldado, 6/8 de Parejo, supuestos 10 de Iago Aspas, etc… También lo soy porque lo ficharon como delantero centro y puedo contar con los dedos de una mano, sólo una mano, los partidos que ha jugado en dicha posición y en los que marco 37 goles en 60 partidos con Gremio. Además, lo soy porque no creo que encuentre con el mismo dinero a uno que mejor defina las jugadas trenzadas y me haya aportado más en Champions que él en los últimos 3-4 años.

Sí, repito, soy “Yonasista” porque tengo memoria (echen un vistazo a los partidos de la liguilla de la Champions), porque tiro de estadísticas (25 goles en 70 partidos para un segundo delantero del Valencia, no está nada mal…Busquen otro mejor, atrévanse) y porque no soy el típico niñato que se cabrea cuando su equipo pierde tachándolos de vagos, ni soy el típico viejo que dice que no se renovará el abono el próximo año si no echan a tal o a pascual.

¿Qué en ocasiones se le ve tímido?¿Que en ocasiones parece que no corre?¿Que en ocasiones le falta un punto de velocidad?¿Que en ocasiones sabes desde el minuto 1 que este no es su partido?

Sí. Es cierto, lo sé y aquí lo confirmo, pero ahora pregunto…

¿Ese delantero valenciano que tanto amamos, capitán, que juega en su sitio y que marca tantos goles…? ¿Es cierto también que a veces demuestra estar tímido en el campo, no es verdad que a veces no corre y no demuestra lo que se le supone en los partidos más importantes, no es cierto que desde el minuto 1 puedes dilucidar si le van a sacar amarilla por un mal gesto o lo van a expulsar? Pues yo sí lo hago, llámenme Rappel.

Por lo tanto, soy “Yonasista” y también “Soldadista”, pero por lo que estoy viendo, menos que muchos fanáticos que se escudan en el DNI para justificar los malos partidos de un jugador u otro.

Táchenme además de ser oportunista para sacar ahora este artículo, tenía ganas de escribirlo y este es el momento. Si además te cabreas con lo que has leído, me iré contento esta noche a la cama y tu serás de “esos” que tanto me cansan. Enhorabuena!.

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