La Liga
El mercado empieza a tocar a su fin y ya hay cuenta atrás para que el próximo 2 de septiembre se cierre definitivamente uno de los mercados de fichajes veraniego más movidos de los últimos años con varios culebrones aún por resolverse. En el apartado de salidas, el Real Madrid tiene todavía un par de casos pendientes que todo apunta a que terminarán en nada como sucede con Mariano Díaz, que tiene varios pretendientes detrás pero cuya ficha actual (5 millones) y su disposición a quedarse en el Madrid le están cerrando todas las puertas. El Sevilla va a realizar una última oferta, a pesar de esto, y espera que el jugador presione para que el club le deje marchar.
El Sevilla podría buscar la forma de mantenerle ese sueldo siempre que el Madrid baje sus pretensiones económicas ya que solo contemplan un traspaso y para ello pide más de 20 millones (llegó a pedir 30 a mediados de verano), algo totalmente inasumible para los andaluces. Monchi y el cuerpo técnico sabe que necesitan un 9 que garantice más goles ya que Dabbur no termina de convencer a Lopetegui (se quedó fuera de la última convocatoria) y eso les deja solo con De Jong y Munir, sin ser este un delantero goleador, ya que suele sentirse más cómodo como segundo punta o incluso tirado un poco a banda.
En el círculo más cercano de Monchi había sonado Chicharito o Mandzukic, descartados con el paso de los días, uno porque su entrenador no quiere dejarle marchar, como es el caso del mexicano, y el otro porque su sueldo es excesivamente alto y quiere un club que juegue Champions y le garantice estar en primera plana mundial. Así pues, el único delantero que queda es Mariano, por el que Lopetegui siente bastante interés y no vería con malos ojos su llegada.
Después de un primer contacto con el Madrid y sabiendo lo que piden, el Sevilla va a hacer una última intentona en estos días justo antes de que cierre el mercado. Ofrecerá una cesión para esta temporada con una opción de compra obligatoria, a pagar el año que viene, rondando los 22 millones de euros. En principio sería una oferta que no contentaría demasiado a los dirigentes blancos y que solo aceptarían si el jugador le pidiera al club que la aceptara, como ha sucedido con Keylor, que le dijo al Madrid que por favor "pusiera fácil" su salida. Florentino suele favorecer siempre la salida de aquellos jugadores que se lo piden, como ya recordamos con Cristiano.
Queda por tanto ver si Mariano termina convenciéndose de que este año con Benzema y Jovic apenas va a disputar minutos y que el Sevilla le garantizaría tener un rol más que importante en la parte ofensiva. La llave de su fichaje por el equipo de Nervión pasa porque sea él quien presione a Florentino para terminar marchándose.
