Roman Abramovich ha enloquecido y prepara otra potente inversión en fichajes este verano para devolver al Chelsea a lo más alto de Inglaterra. Una vez ganada la Copa de Europa, el magnate ruso quiere que sus Blues sean de nuevo los reyes de la Premier League y gastará 200 millones de euros en fichajes este verano.
Los objetivos están claros. El primero será Radamel Falcao. El colombiano es la prioridad. La salida de Didier Drogba obliga al Chelsea a buscar un sustituto y los Blues se han encaprichado del delantero del Atlético de Madrid.
Las otras dos prioridades del Chelsea en el mercado de fichajes serán Hulk, del Oporto, y Eden Hazard, del Lille, por quienes se realizará un esfuerzo económico para llevarlos a Stamford Bridge.