Premier League
Diego Costa siempre da que hablar. Sea como sea, acaba siendo protagonista de los partidos, para la bueno y para lo malo. Hoy, en el partido que enfrentaba a su equipo, el Chelsea FC, contra el campeón de la Premier, el Leicester City, volvió a ocurrir. Por un lado, fue el encargado de abrir el marcador para su equipo a los 7 minutos, tras aprovechar una asistencia de Matic. Por cierto, dedicó el gol a su compañero Willian, que ha perdido a su madre recientemente. Ya en la segunda parte, el jugador hispano-brasileño tuvo un encontronazo con Antonio Conte, su entrenador.
Costa es un jugador que va al límite del reglamento, es un duro competidor y siempre le busca las cosquillas a la defensa rival. Tenerlo en el equipo, como compañero, puede ser una ventaja porque provoca a los defensas y saca juego. Pero también puede ser una desventaja a veces. Y es que, gracias a su comportamiento, suele ser un jugador amonestado y sancionado. Hoy, con una tarjeta amarilla en su haber, habría podido recibir otra, que le habría valido la expulsión. Conte, enfadado, le recriminó algunas acciones al delantero, que contestó pidiéndole el cambio a modo de protesta.
Corría el minuto 70 de juego y a Costa no le gustó que le recriminaran esa acción. El delantero querría haberle dado a entender a Conte que, si no le gusta su estilo, que no lo ponga a jugar o que lo saque del campo. Por su parte, el técnico italiano dijo después del partido que Costa era un jugador con “gran personalidad” y que, si puede mantenerlo durante todo el partido, lo hará. Sin embargo, quiso recordar que si el hispano-brasileño hubiera visto otra amarilla, se habría perdido el partido frente al Manchester United, algo que el Chelsea no se puede permitir.
