El presente que vive el delantero de River, Cristian Fabbiani es tan desolador como la realidad de su equipo, pero con una diferencia, al delantero le queda poco tiempo para cambiar la pobre imágen que viene dando, porque sino deberá hacer las valijas y volver a Rumania.
Lo cierto es que Fabbiani no la emboca ni contra los juveniles- jugó para la reserva por orden del entrenador Gorosito y también hizo agua- y esto, sumado al lo costoso de su pase, a los reiterados escándalos mediaticos con cuanta modelo muestra un poco de piel ante las cámaras, y su fama de trasnochador, la mala relación con alguno de sus compañeros y la resistencia de los fanáticos y de todos los candidatos a presidente de la institución -hay elecciones en diciembre-, hacen que el reloj de Fabbiani no corra, sino vuele.
La fecha límite, será en el mes de diciembre y pese a su optimismo de cambiar silbidos por aplausos todo hace pensar que River Plate no desembolsará un sólo centavo para detener al corpulento delantero. Fabbiani está a préstamo, por lo que si el club no decide comprarle el pase deberá regresar al fútbol de Rumania.
No hace falta abrir apuestas para conocer el final de esta historia ¿no?