La Liga
El hecho de que Peñarol no tenga posibilidades de ser campeón del Torneo Apertura derivó en la renuncia de Manuel Keosseian, un técnico tildado de "chico" por muchos aficionados aurinegros. Si se quedaba, seguramente se iba a terminar yendo en dos jornadas, cuando termine el primer certamen de la temporada.
Cinco meses. Ese fue el tiempo que duró Keosseian en el banquillo de Peñarol, el último campeón del fútbol uruguayo. Su renuncia no cae de sorpresa, aunque todo parecía indicar que iba a ser expulsado. Eliminado por el Goias en los octavos de final de la Copa Sudamericana y hundido en el torneo doméstico por Defensor en la última jornada, la entidad aurinegra quedó "knock-out" en sus dos peleas. Restando dos jornadas para culminar el Apertura, Edison Machín, ayudante de Keosseian, se hará cargo del equipo.
"En estos momentos no podía aportarle a Peñarol lo que necesita... Hubiese querido una revancha en el torneo Clausura, intentando armar el equipo que, después de estar unos meses acá, podría ser exitoso para el club. Las cosas no se dieron, esto es fútbol", explicó "Manolo" en conferencia de prensa este martes, según transcribió la web uruguaya 180.
Durante su estancia en Peñarol, Keosseian fue señalado muchas veces como "técnico de equipo chico", tanto por la afición como por el periodismo. La catarata mediática provocó -justamente- que el entrenador se enoje con la prensa y se vaya irritado por el trato que le dieron los medios más populares. "Ustedes no son los responsables, pero el periodismo se ha contagiado de los programas de chimentos de la farándula argentina, muchos en vez de hablar de fútbol hablan de otra cosa", fue la granada que lanzó antes de partir. ¿Próximo destino? Se verá...
