Se va cansado, molesto, descreído, derrotado pero sobre todas las cosas, defraudado. Alfio Basile, el entrenador de Boca, el que la gente quería para que maneje su equipo, se cansó de tontos idas y vueltas y ante la negativa rotunda de refuerzos, renunció a la dirección técnica de Boca Juniors.
Sin respuestas en lo futbolístico y sin apoyo direncial, Basile renunció pasada la medianoche y aparentemente, de manera irreversible. La danza de nombres comenzó a sonar: Carlos Bianchi (actual manager aunque declaró ya que hasta junio no va a dirigir), Gustavo Alfaro y Blas Giunta.