Diablo Santo
07-07-2004, 16:41:02
MAGNIFICO EL PARTIDO HECHO POR BOLIVIA LLEGAMOS AL ESTADIO COMO CENICIENTA Y NOS FUIMOS COMO GIGANTES, APUESTO QUE NADIE APOSTABA POR BOLIVIA. Y SI NO GANAMOS POR LA DESCONCENTRACION DE NUESTRO FUTBOL QUE NOS CARACTERIZA Y POR EL QUE PERDIMOS CON VENEZUELA EN DOS MINUTOS FINALES CUANDO IBAMOS GANANDO(EN LAS ELIM).
ESTA FUE LA MAYOR SORPRESA YA QUE ESPERABAN QUE NOS METIERAN 4 O 5 .
ADEMAS NOS FUIMOS CON UN GOLAZO DE ANTOLOGIA.
PARA LOS QUE NO LO VIERON BIEN LOS DEJO CON UN REPORTE DE UNA CADENA MUNDIA( ESPN LA).
Bolivia, con fútbol y amor propio
La cenicienta de la Copa América sorpendió en el debut y ante el país anfitrión
¿Cómo podía Bolivia, la Cenicienta ya no del Grupo A sino de toda la Copa América, evitar ser humillado en su debut nada menos que ante Perú, el seleccionado anfitrión y con ínfulas de candidato?
La respuesta es simple: de la misma forma en que, últimamente, otros equipos "supuestamente" chicos como Once Caldas en la Libertadores o Grecia en la Eurocopa enmudecieron a sus respectivos continentes. ¿La fórmula? Actitud, algo de fútbol y mucho de amor propio.
El seleccionado de la banda roja salió con toda la intención de hacer respetar la localía: ante un equipo supuestamente débil, y con un estadio lleno alentándolo, creyó que el partido estaba ganado casi antes de empezar.
Pero el fútbol no entiende de incercia y Bolivia, con la sabia mentalidad de quien sabe que no tiene nada que perder y mucho que ganar empezó a generar posibilidades de lo único que cuenta cuando hay voluntad de triunfo: goles.
La clave fue aguantar el vendaval inicial y, luego, en lo posible, jugar hacia adelante, con el arco rival entre las cejas, y la precaución de no rifar la pelota para no tener que sufrir el desgaste de presionar en toda la cancha.
Con premisas básicas, pero claramente bien aprehendidas en la previa del certamen continental, el equipo dirigido por Ramiro Blacut contó con la primera gran ocasión de abrir el marcador. Y la concretó.
SE VA LA PRIMERA
En una precisa combinación entre Limberg Gutiérrez y Joaquín Botero, el jugador del Pumas de México culminó una jugada perfecta de contraataque con un remate bajo y cruzado que dejó sin chances al arquero peruano.
El gol, que hizo enmudecer al colmado Estadio Nacional de Lima, fue el botón de muestra de lo que hasta esa apenas pasada media hora de juego habiá insinuado Bolivia: la certeza de no sentirse inferior. Y es que, en el contragolpe que originó la primera conquista, la ofensiva boliviana era la exigua dupla Gutiérrez-Botero contra nada menos que cinco defensores locales.
Envalentonada y con el factor sorpresa a su favor, Bolivia empezó a marcar el ritmo; no es que impusiera uno vertiginoso, pero tampoco, como hubira podido esperarse, intentó poner el partido en un congelador. Es que todavía faltaba mucho... y más sorpresas por venir.
En las segunda parte, y con un Perú lanzado al empate, el equipo se sintió más visitante que nunca pero no por eso intimidado y menos aún complaciente. Porque demostró astucia para estar pendientes de otros posibles contragolpes, y contundencia para no perdonar los errores de un local jugado a la ofensiva. Y así llegó el segundo...
UN SEGUNDO ANTOLÓGICO
Un mal pase de la zaga peruana y Lorgio Alvarez, cual fantasma aparecido de la nada, pelea la pelota contra la línea de fondo con el desesperado Oscar Ibañez, que sale debajo de los tres palos para tratar de remendar el desarreglo defensivo.
Pero Lorgio tiene preparada una genialidad propia de un iluminado y con mucha sutileza tira un caño que deja desairado al arquero peruano; aún así vienen cerrando dos defensores locales, y encima para intentar algo hay que despegarse de la línea de fondo porque sin ángulo es imposible...
Pero, otra vez, hace aparición el "¿y por qué no?". Y Alvarez abre bien los ojos, mete una comba infernal y desde un ángulo que parece imposible la clava en el segundo palo. Golazo.
Como a lo largo de la evolución del hombre, con el devenir del debut las dudas van mutando; el "por cuánto perderá" en relación al seleccionado boliviano se transforma en un "podrá aguantar el resultado"...
Pero se hace difícil, y más después de que Baldassi, el árbitro argentino de sobria actuación, otorgara el penal para el conjunto peruano. Una maravilla de Palacios y del triunfo inesperado sólo hay recuerdos.
¿La última gran señal de que lo que se puede esperar del selecionado boliviano? El empate no se festeja. Y por si fuera necesario, el DT Blacut asegura, cual declaración de principios: "hay que cambiar la mentalidad para siempre competir para ganar". En ese camino está... No descarten a Bolivia.
Roberto Escardó es editor de ESPNdeportes.com
ESTA FUE LA MAYOR SORPRESA YA QUE ESPERABAN QUE NOS METIERAN 4 O 5 .
ADEMAS NOS FUIMOS CON UN GOLAZO DE ANTOLOGIA.
PARA LOS QUE NO LO VIERON BIEN LOS DEJO CON UN REPORTE DE UNA CADENA MUNDIA( ESPN LA).
Bolivia, con fútbol y amor propio
La cenicienta de la Copa América sorpendió en el debut y ante el país anfitrión
¿Cómo podía Bolivia, la Cenicienta ya no del Grupo A sino de toda la Copa América, evitar ser humillado en su debut nada menos que ante Perú, el seleccionado anfitrión y con ínfulas de candidato?
La respuesta es simple: de la misma forma en que, últimamente, otros equipos "supuestamente" chicos como Once Caldas en la Libertadores o Grecia en la Eurocopa enmudecieron a sus respectivos continentes. ¿La fórmula? Actitud, algo de fútbol y mucho de amor propio.
El seleccionado de la banda roja salió con toda la intención de hacer respetar la localía: ante un equipo supuestamente débil, y con un estadio lleno alentándolo, creyó que el partido estaba ganado casi antes de empezar.
Pero el fútbol no entiende de incercia y Bolivia, con la sabia mentalidad de quien sabe que no tiene nada que perder y mucho que ganar empezó a generar posibilidades de lo único que cuenta cuando hay voluntad de triunfo: goles.
La clave fue aguantar el vendaval inicial y, luego, en lo posible, jugar hacia adelante, con el arco rival entre las cejas, y la precaución de no rifar la pelota para no tener que sufrir el desgaste de presionar en toda la cancha.
Con premisas básicas, pero claramente bien aprehendidas en la previa del certamen continental, el equipo dirigido por Ramiro Blacut contó con la primera gran ocasión de abrir el marcador. Y la concretó.
SE VA LA PRIMERA
En una precisa combinación entre Limberg Gutiérrez y Joaquín Botero, el jugador del Pumas de México culminó una jugada perfecta de contraataque con un remate bajo y cruzado que dejó sin chances al arquero peruano.
El gol, que hizo enmudecer al colmado Estadio Nacional de Lima, fue el botón de muestra de lo que hasta esa apenas pasada media hora de juego habiá insinuado Bolivia: la certeza de no sentirse inferior. Y es que, en el contragolpe que originó la primera conquista, la ofensiva boliviana era la exigua dupla Gutiérrez-Botero contra nada menos que cinco defensores locales.
Envalentonada y con el factor sorpresa a su favor, Bolivia empezó a marcar el ritmo; no es que impusiera uno vertiginoso, pero tampoco, como hubira podido esperarse, intentó poner el partido en un congelador. Es que todavía faltaba mucho... y más sorpresas por venir.
En las segunda parte, y con un Perú lanzado al empate, el equipo se sintió más visitante que nunca pero no por eso intimidado y menos aún complaciente. Porque demostró astucia para estar pendientes de otros posibles contragolpes, y contundencia para no perdonar los errores de un local jugado a la ofensiva. Y así llegó el segundo...
UN SEGUNDO ANTOLÓGICO
Un mal pase de la zaga peruana y Lorgio Alvarez, cual fantasma aparecido de la nada, pelea la pelota contra la línea de fondo con el desesperado Oscar Ibañez, que sale debajo de los tres palos para tratar de remendar el desarreglo defensivo.
Pero Lorgio tiene preparada una genialidad propia de un iluminado y con mucha sutileza tira un caño que deja desairado al arquero peruano; aún así vienen cerrando dos defensores locales, y encima para intentar algo hay que despegarse de la línea de fondo porque sin ángulo es imposible...
Pero, otra vez, hace aparición el "¿y por qué no?". Y Alvarez abre bien los ojos, mete una comba infernal y desde un ángulo que parece imposible la clava en el segundo palo. Golazo.
Como a lo largo de la evolución del hombre, con el devenir del debut las dudas van mutando; el "por cuánto perderá" en relación al seleccionado boliviano se transforma en un "podrá aguantar el resultado"...
Pero se hace difícil, y más después de que Baldassi, el árbitro argentino de sobria actuación, otorgara el penal para el conjunto peruano. Una maravilla de Palacios y del triunfo inesperado sólo hay recuerdos.
¿La última gran señal de que lo que se puede esperar del selecionado boliviano? El empate no se festeja. Y por si fuera necesario, el DT Blacut asegura, cual declaración de principios: "hay que cambiar la mentalidad para siempre competir para ganar". En ese camino está... No descarten a Bolivia.
Roberto Escardó es editor de ESPNdeportes.com